Wednesday, April 02, 2014

Contra las contratapas (a propósito de Toque de Queda de Jesse Ball)



Acabo de terminar de leer Toque de Queda de Jesse Ball (La Bestia Equilátera, 2014). Es una novelita que pasa rápido pero te lastima. Como cuando te cortás con una hoja de papel. No te das cuenta y estás sangrando. Pero tampoco es grave. Duele, pero se pasa. Nadie recuerda una cicatriz hecha de cortes con hojas de papel.

Si fuera el editor, y tuviera que poner algo en la contratapa, sería escueto: está buena, leanlá. Por ahí eso no es suficiente; entonces diría : es un autor joven de nueva york que ve el mundo un poco mas oscuro que el hiper sobreeestimado superficial de Tao Lin. Pero por ahí no conviene que los lectores de Tao Lin se enojen, entonces se podrían poner algunos tags: padre y nena/ ambiente opresivo/ refugios/títeres.

En la realidad, la novela viene con un prólogo de Chitarroni que no leí. ¿Por qué debería leer lo que le parece la novela a otro, antes de enfrentar la primera oración? ¿Qué me va a aportar, su parecer? ¿La va a explicar? Somos grandes, podemos enfrentarnos a las obras sin intermediarios.

Termino de leer la novela, les contaba. Voy al prólogo a ver qué dice. Arranca con un epígrafe de una frase de Radiohead. Hago un gesto de "qué hambre, diosmío". Todo lo que Jesse Ball esquiva con arte en la novela, (entre otras cosas, caer en el lugar común del newyorker sensible y llorón), un prologuista de acá se lo impone. Porque la edición queda así: tapa, hoja en blanco, hoja con nombre, presentación formal, prólogo, frase de radiohead. Frase de Radiohead de Karma Police (no podía ser de otro tema, obvio) y en inglés sin traducir. Porque "nosotros nos entendemos". Mas newyorkistas que newyorker.

En el primer párrafo del prólogo, Chitarroni nombra a : Shakespeare, Milton, Lautrémont, Borges, Ballard y Pynchon. Hasta ahí llegué, parece un tenedor libre de referencias.

Cambio: se va Chitarroni, entra Ball

¿Qué decir de la novela? Leanlá. ¿Por qué? porque no se parece ni a Shakespeare ni a Pynchon. Porque tiene un tono melancólico mucho más ineteresante que el del llanto de Thom Yorke. Porque formalmente es dinámica. Porque apunta a ser más literatura y menos blog. ¿Hay algún punto débil? Bueno sí, los títeres pertenecen a un universo sensible que no puede estar bien, pero acá sí.

En la contratapa se nombra a Kafka, Murakami y Miyazaki. Tirar por tirar, como si cuando uno se enfrenta a un autor nuevo tiene que sí o sí meterlo en alguna de las cajas preexistentes.

¿Qué decían las contratapas de Kafka? ¿"Una novela que transita por los caminos de Dickens"? Basta de metonimia, chicos; cerremos acá y arranquemos de cero.






2 comments:

Eunice Elizabet Balbi said...

Muy buen post! Yo voy a comenzar a leerlo en el instituto de arte, espero que lo termines porque me atrapa mucho!

Feierherd said...

Lo leí y me gustó mucho.

Más newyorkistas que newyorker: la edición de Vintage no tiene prólogo, ni menciona a ningún otro autor o corriente literaria. Será que subestiman menos al lector, o les chupa un huevo (es una edición barata). Sí trae endorsements, pero al menos no están poniendo palabras en las palabras de nadie.